Estos renders muestran una propuesta para el Museo de las Civilizaciones en Beirut. Se ubica en la Plaza de los Mártires, en pleno corazón de la ciudad, junto a una estatua colocada en 1960, y la mezquita de Mohammed Al-Amin. Esta instalación cultural está hundida en una excavación que atraviesa diferentes estratos de tierra, procedentes de la presencia griega, romana, bizantina, otomana, y francesa. Lo mejor de todo es el lenguaje tan neutro que utiliza, y con tan pocos elementos.


Este «hueco en el tiempo» está ocupado por una estructura ortogonal metálica, y un esbelto monolito blanco. El recorrido del pabellón se hace descendiendo a través de varias plataformas, hasta llegar al nivel inferior, donde una pasarela sobre el agua conduce a los visitantes hasta el monolito. Hay una escalera a las espaldas del bloque blanco que conduce al otro extremo del museo. Las paredes de tierra que rodean el museo hundido son una rica expresión histórica del carácter multicultural del Líbano, y las estructuras propuestas (sin ninguna referencia cultural, todo un acierto) funcionan simplemente como un añadido a esta mezcla cultural tan compleja. Desde que se dio a conocer este diseño, han sido varias las propuestas de financiación para su construcción.


La propuesta para el Museo de las Civilizaciones en Beirut la realizó el estudio GM Architects (www.gm-architects.com). Aunque llegó a presentarse en la Bienal de Venecia y en Beirut, no consta que el proyecto se haya construido.









