
Muchas veces los proyectos arquitectónicos se crean simplemente con las condiciones de la parcela/urbanísticas, y las que el cliente nos impone, sin que apenas quede margen para ir más allá de nuestra imaginación. Esta vivienda de apenas 158m2 parte de tres requisitos que el cliente planteó al arquitecto: la casa debía tener jardín, un apartamento para huéspedes, y una fuerte presencia hacia la calle.
En una parcela tan estrecha fue necesario llegar a un acuerdo con uno de los vecinos colindantes, a fin de poder dejar un espacio libre en el lado sur donde abrir huecos y poder disponer del deseado jardín.




