La Open House se construye a las afueras de Bremen, junto a un bosque. En esa zona alterna periodos de calma con afluencias puntuales de visitantes por eventos deportivos. Esa circunstancia cambiante es el origen del proyecto. El cliente necesitaba vivir abierto al paisaje, pero con capacidad de cerrar su vivienda cuando fuese necesario. Y no quería recurrir a una valla fija que alterase el carácter del lugar.
La casa, de unos 250 m² en una sola planta, organiza todo su programa dentro de una circunferencia. No es un gesto caprichoso. Esa geometría permite que dos muros móviles curvos, montados sobre raíles y desplazables de forma independiente, recorran el perímetro. Cuando ambos se desplazan siguiendo la curva, delimitan la terraza y crean un recinto protegido. Cuando se mueven en sentido contrario, la casa queda completamente abierta.
Las obras comenzaron en junio de 2024 y la vivienda se encuentra en construcción. El sistema eléctrico que acciona los muros, junto con el resto de consumos, se alimenta mediante paneles fotovoltaicos, reforzando el carácter autónomo del conjunto.

Muros móviles y límite de parcela: una cuestión no explicada
El sistema no funciona como una valla convencional. Los muros no son permanentes, pues se desplazan cuando el entorno lo exige. Durante los eventos deportivos, permiten crear una zona íntima ante las miradas ajenas. También protegen el espacio inmediato frente a la fauna salvaje procedente del bosque cercano. Pero este cierre es reversible en cualquier momento.
Sin embargo, el proyecto despierta algunas preguntas. En los planos publicados no se señala el límite de la finca. Tampoco aparecen dibujadas las parcelas vecinas, por lo que resulta difícil entender la relación exacta entre vivienda y propiedad. Si se tratara de una gran finca familiar, el sistema móvil de Open House tendría una lectura diferente. Y si la parcela se correspondiera únicamente con la casa, el significado del cierre sería otro. Por eso la ausencia de ese dato condiciona la interpretación completa del proyecto.
La terraza no es un patio interior. Es un espacio exterior de la casa que puede quedar delimitado o abierto, según la posición de los muros. En este contexto, el límite deja de ser una línea fija, y pasa a convertirse en una condición variable. Pero para evaluar esa estrategia con rigor, es imprescindible conocer el perímetro real de la propiedad.

Cubierta vernácula, protección solar y ventilación cuestionable
La cubierta es otra pieza determinante en este proyecto, que se inspira en la arquitectura local. Adopta una forma curva compleja y se ejecuta mediante un entramado de madera, cubierto finalmente con cañizo.
Toda la fachada acristalada que da a la terraza, orientada al oeste, queda parcialmente protegida por el alero continuo de la cubierta. Pero esta solución es poco eficaz para proteger la casa por la tarde, cuando el sol incide con un ángulo más horizontal.
Por arriba, la cubierta está abierta para que la casa funcione como una chimenea, favoreciendo la ventilación y la entrada de luz natural. El salón aparece bajo una cubierta muy empinada, donde el lucernario superior aporta iluminación cenital y enfatiza todavía más la verticalidad del espacio. Mientras tanto, la gran fachada de vidrio abre vistas hacia la terraza y el bosque, cuando la casa está abierta. Esa relación entre vivienda y paisaje también aparece en esta cabaña de estilo años 60 en Alemania?.
Pero al examinar el plano de planta, aparecen otras cuestiones relevantes. En toda la franja curva donde se desplazan los muros móviles no puede existir ventana alguna, porque el muro la taparía al cerrarse. Los dormitorios únicamente ventilan hacia la terraza. En cambio, baños, aseo, despensa o lavadero no presentan huecos al exterior. No tienen ventanas, y se desconoce si hay soluciones alternativas de ventilación. La falta de información vuelve a generar dudas, esta vez en asuntos funcionales bastante importantes.
Como era de esperar, la envolvente cilíndrica produce espacios difíciles de amueblar y organizar. Los baños se sitúan en los extremos para absorber la geometría irregular. En los dormitorios, el cabecero de las camas se coloca sobre la curva exterior. Es desde luego una decisión coherente con la forma global, pero obliga a recurrir a soluciones específicas en el mobiliario.

KWK Promes: arquitectura cinética como línea de investigación
Open House responde con precisión al requisito del cliente. Permite modificar el grado de apertura de la vivienda sin recurrir a un vallado fijo. La estrategia enlaza con investigaciones previas del mismo arquitecto, como ya vinos en la Safe House, donde los elementos móviles también abrían o cerraban la envolvente.
El proyecto ha sido desarrollado por KWK Promes, estudio fundado y dirigido por Robert Konieczny. Este arquitecto polaco se graduó en 1995 en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Tecnológica de Silesia, en Gliwice. Su trayectoria se ha caracterizado por experimentar con mecanismos móviles aplicados a la arquitectura. También con envolventes transformables y otras soluciones que rompen con la idea convencional de una vivienda.
A lo largo de su carrera ha recibido reconocimiento internacional por proyectos que combinan investigación formal con la precisión técnica. Open House responde a esa línea de trabajo, donde la arquitectura no se limita a ocupar un lugar, sino que modifica activamente su relación con el entorno.











