
Esta casa no se recordará ni por el nombre, ni por su volumen deformado, hará falta entrar y subir a su última planta para encontrar el motivo por el que se merece este artículo, aunque sus autores también son culpables de ese “desastre” de fachada y de su escalera de vértigo, son de Tokyo y se llaman TNA Arch (Makoto Takei y Nabeshima Ate).
