
Este es el proyecto de una vivienda unifamiliar, de aproximadamente 200m2 (Lodz, Polonia), que es casi como una “casa del monopoli” colocada en un verde paisaje. De dos plantas, la L House es el símbolo de la simplicidad hecha casa, pero también esconde algunos secretos.
Un muro oblicuo, y de altura variable, parece indicar la entrada de la casa cuando en realidad es una respuesta a una norma local de Lodz que obliga a adosarse a un lindero, pero que crea extrañas perturbaciones en el proyecto, tanto en planta como en algunas perspectivas, con efectos ópticos en los que aparece inclinada la cumbrera de la cubierta.
