
A partir de un anillo que varía de sección, y que luego se deforma, es posible llegar a un mueble como éste, es la silla Loopy, aunque también podría funcionar como una escultura que decora el salón o el patio de la casa. Una de las cosas que más me gusta es que además tiene un reposabrazos, y lo que menos… el respaldo, que no parece muy cómodo.




