
Situada en una finca de 4.000 m2 de Johannesburgo (Sudáfrica), y con una superficie construida de 2.500 m2, esta vivienda de lujo no ha encontrado su hueco en este blog por su arquitectura, ha sido por el mosaico de “caprichos” incorporados más propios de otras instalaciones de relax y de ocio. Glass House es una casa que abandona el concepto de lugar acogedor e íntimo, para convertirse en las instalaciones que todo perfecto anfitrión desearía compartir, acercándose bastante en sus intenciones a Indian Creek House, pero sin tanto refinamiento.



