
El reto de este proyecto estaba en convertir unos 19m2 (el baño de una antigua fábrica) más otros 9m2 de un corredor adyacente, con una altura libre de 4 metros, en un apartamento para invitados. El resultado final llegó a los 44m2 y se consiguió introduciendo una ordenación diagonal, tanto en la planta baja como en la superior.
A veces, en los espacios reducidos, las mejores soluciones pasan por apuestas de este tipo. Viendo los planos de planta del apartamento, se entiende por qué se pudo llegar a este resultado, que lógicamente pasaba por personalizar algunos de los muebles, como es el caso del escritorio en forma de cuña del dormitorio.


